La UEFA y sus 55 federaciones nacionales acordaron no participar en competiciones organizadas por la FIFA si continúa el proyecto para incorporar capital privado a una filial encargada de explotar comercialmente sus torneos, incluida la Copa del Mundo.
La decisión fue adoptada por unanimidad durante una reunión extraordinaria celebrada este jueves 30 de julio. El organismo europeo advirtió que mantendrá la medida hasta que la propuesta sea retirada completamente y existan garantías de que no volverá a plantearse.
Europa rechaza participación de inversionistas
El proyecto de Gianni Infantino contempla crear FIFA Forward Enterprise, una empresa que concentraría derechos de transmisión, patrocinios, boletaje, licencias y parte de la operación comercial de los campeonatos.
La FIFA pretende captar hasta 4 mil 200 millones de dólares mediante la venta de participaciones minoritarias y sin control, en una compañía valuada en alrededor de 20 mil millones de dólares. Según el organismo, los recursos se destinarían al desarrollo del futbol y los inversionistas no intervendrían en decisiones deportivas o de gobernanza.
La UEFA considera, en contraste, que permitir la entrada de capital externo generaría presión para priorizar la rentabilidad económica sobre los intereses de selecciones, clubes, jugadores y aficionados.
También cuestionó que el proyecto fuera preparado sin una consulta amplia y rechazó que las asociaciones nacionales deban decidir bajo condiciones ligadas al acceso a futuros recursos.
Boicot alcanzaría distintas competencias
Mientras el plan continúe vigente, las selecciones europeas no competirían en torneos de la FIFA, incluidos campeonatos juveniles, femeniles y futuras Copas del Mundo.
Entre las primeras competencias que podrían resultar afectadas se encuentran los mundiales femeniles Sub-20 y Sub-17 de 2026, así como el Mundial Sub-17 varonil.
La FIFA, por su parte, sostiene que la Copa del Mundo no está en venta y que conservaría el control exclusivo de las decisiones deportivas. La iniciativa permanece en fase de consulta entre sus asociaciones miembro.
El acuerdo europeo aumenta la presión sobre Infantino, pues una competición internacional sin las selecciones de la UEFA perdería una parte importante de su atractivo deportivo y comercial.
Fotografía: Redes












