La participación de empresas israelíes en Pro Agro Innovación 2026, un encuentro agroindustrial organizado por el Gobierno de Yucatán, provocó cuestionamientos entre jóvenes activistas que advierten sobre una posible intervención de compañías extranjeras en la gestión de los recursos hídricos del estado. Los inconformes iniciaron una campaña en redes sociales para expresar su preocupación por el futuro del agua y por la presencia de corporativos vinculados con Israel, en medio de las denuncias internacionales sobre la situación en Palestina.
Bajo el lema “Lo que pasó en Gaza puede pasar en tu casa”, los participantes difundieron mensajes contra lo que consideran una posible “colonización silenciosa” en la península de Yucatán. Sus señalamientos se concentran en los riesgos que, a su juicio, implicaría permitir una mayor participación de empresas extranjeras en actividades relacionadas con el agua potable y otros recursos naturales. Sin embargo, hasta ahora no se han documentado acuerdos que otorguen a estas compañías el control del agua en Yucatán.
Antecedentes de cooperación entre Yucatán e Israel
La controversia surgió después de la segunda edición de Pro Agro Innovación 2026, donde participaron más de 150 empresas expositoras y representantes de más de 10 países. El encuentro, impulsado por la administración del gobernador Joaquín Díaz Mena, buscó promover nuevas tecnologías, inversiones y oportunidades para el sector agroindustrial. Entre los participantes figuraron compañías israelíes, cuya presencia despertó críticas y abrió una discusión pública sobre los alcances de la cooperación internacional en sectores estratégicos.
Los activistas también recuperaron como antecedente una carta de intención firmada en junio de 2021 por el entonces gobernador Mauricio Vila Dosal con el Estado de Israel. El documento planteaba ampliar la colaboración en áreas como tecnologías de la información, agricultura, seguridad pública y cambio climático, además de explorar nuevas inversiones. Aunque ese acercamiento ocurrió durante una administración anterior, los manifestantes lo relacionan con sus preocupaciones actuales sobre la participación de empresas israelíes en Yucatán. La información disponible no establece que aquella carta haya derivado en concesiones hídricas. Por ahora, el debate se mantiene en el terreno de los cuestionamientos ciudadanos sobre el agua, la inversión extranjera y la transparencia de los posibles acuerdos.
Fotografía: X












