La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, fijó postura sobre dos frentes políticos abiertos para el partido: la selección de perfiles rumbo al gobierno de Sinaloa y las acusaciones de boicot contra una marcha morenista en Chihuahua. La dirigente sostuvo que Morena no debe abrir la puerta a candidaturas cuestionadas y, al mismo tiempo, anunció acciones legales por presuntas maniobras para impedir una movilización contra la gobernadora Maru Campos, en un contexto de tensiones internas y disputas estatales.
Sobre Sinaloa, Montiel fue cuestionada por la posibilidad de que el senador Enrique Inzunza Cázarez o el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, busquen participar en el proceso interno de Morena. La dirigente evitó descartarlos de manera directa al señalar que no tiene conocimiento de que hayan manifestado formalmente interés en competir, pero subrayó que el partido debe cuidar sus postulaciones y priorizar trayectorias limpias por encima de cálculos electorales o mediciones en encuestas.
La presidenta morenista remarcó que el criterio central para definir candidaturas será la reputación pública y política de quienes aspiren a representar al movimiento. Montiel advirtió que Morena no aceptará candidatos con mala reputación y reiteró que los perfiles deberán ser intachables, una postura que cobra relevancia en medio de señalamientos desde Estados Unidos contra distintos actores políticos de Sinaloa por presuntos vínculos con grupos criminales.
En otro tema, Montiel acusó a funcionarios del gobierno de Chihuahua de intentar boicotear la marcha convocada por Morena contra la administración de Maru Campos. La dirigente señaló directamente a Mario Mata, director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento, de presuntamente coordinar bloqueos con transportistas en la carretera de Delicias, con el objetivo de impedir el paso de militantes y simpatizantes hacia la movilización realizada el pasado sábado.
De acuerdo con la dirigencia de Morena, los bloqueos no solo afectaron a quienes buscaban participar en la marcha, sino también a comerciantes y ciudadanos que transitaban por la zona. Montiel afirmó que el partido presentará denuncias ante las instancias correspondientes por posibles delitos relacionados con ataques a vías de comunicación, aunque aclaró que Morena no centrará su estrategia política únicamente en la ruta legal, sino en mantener la organización territorial y el trabajo de concientización.
Las declaraciones de Ariadna Montiel muestran una doble línea discursiva: por un lado, endurecer los filtros internos de Morena frente a perfiles cuestionados; por otro, denunciar presuntas acciones de gobiernos opositores para frenar movilizaciones políticas. En ambos casos, la dirigente buscó colocar al partido como una fuerza que exige disciplina interna y que responderá jurídicamente cuando considere que hay intentos de obstaculizar su actividad pública, mientras crecen las disputas estatales rumbo a futuros procesos electorales.
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