El Gobierno de México envió ayuda humanitaria a Venezuela tras el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio, con magnitudes de 7.2 y 7.5 grados, que dejó severas afectaciones en distintas zonas del país sudamericano. La asistencia mexicana llegó este viernes 26 de junio e incluye una brigada de 250 elementos de las Fuerzas Armadas, además de medicamentos destinados a la atención de personas heridas, damnificadas y desplazadas por la emergencia.
Las zonas más afectadas se ubican en La Guaira, Altamira, Los Palos Grandes y el Litoral Central, por lo que el cinturón costero venezolano fue colocado como prioridad operativa para las labores humanitarias. La ayuda enviada por México será desplegada en coordinación con autoridades locales, con el objetivo de reforzar la atención médica, logística y de apoyo inmediato en los puntos donde la destrucción fue mayor.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que sostuvo una llamada con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien expresó sus condolencias por las víctimas de los terremotos y reiteró el respaldo de México al pueblo venezolano. La mandataria mexicana señaló que el país ya despliega ayuda humanitaria en las zonas afectadas y se mantiene atento a necesidades adicionales, por lo que no descartó ampliar el apoyo conforme avance la emergencia.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que el Gobierno de México podría incrementar la asistencia si Venezuela lo solicita, ya sea mediante recursos oficiales o incluso con una convocatoria ciudadana más amplia. La presidenta sostuvo que, en momentos difíciles, México debe actuar con solidaridad hacia países hermanos, al señalar que ese principio forma parte de la cultura comunitaria del pueblo mexicano y debe reflejarse también en la acción del Estado.
La operación humanitaria incluye medicamentos provenientes de inventarios de la Secretaría de la Defensa Nacional y de Farmacias del Bienestar, además de la participación operativa de la Sedena. Sheinbaum vinculó esta capacidad de respuesta con la experiencia institucional construida después del sismo de 1985, cuando la insuficiencia gubernamental y la organización ciudadana marcaron un antes y un después en la protección civil mexicana.
La mandataria destacó que el Plan DN-III-E permite al Ejército actuar con rapidez ante emergencias, incluso antes de recibir instrucciones superiores cuando existen riesgos por fenómenos naturales. Con este despliegue, México busca responder de forma inmediata a la tragedia venezolana y mantener abierta la posibilidad de enviar más apoyo, en una acción que combina solidaridad regional, coordinación diplomática y capacidad institucional ante desastres.
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