El Gobierno de México prevé presentar a finales de agosto una propuesta para regular el uso de plataformas digitales y proteger a niñas, niños y adolescentes de los riesgos asociados con las redes sociales.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que antes de formular las medidas se revisarán las opiniones de especialistas y las experiencias de otros países. Además, adelantó que para el inicio del ciclo escolar, el próximo 31 de agosto, deberá existir una decisión sobre el uso de teléfonos celulares en los planteles.
La mandataria planteó que las reglas deben construirse con la participación de estudiantes, familias y autoridades educativas, para que los jóvenes comprendan los efectos del uso excesivo de dispositivos y no consideren las restricciones como una imposición.
Expertos alertan sobre diseños que fomentan el uso compulsivo
Durante la conferencia presidencial, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y los especialistas Jonathan Haidt y Arturo Béjar advirtieron que los algoritmos y diversas funciones de las plataformas están diseñados para prolongar la atención de los usuarios.
Haidt, profesor de la Universidad de Nueva York, recomendó mantener los teléfonos fuera del alcance de los estudiantes durante toda la jornada escolar y analizar la posibilidad de establecer los 16 años como edad mínima para abrir cuentas en redes sociales.
Arturo Béjar, exdirector de ingeniería de Facebook y antiguo consultor de Meta, explicó que herramientas como el desplazamiento infinito, la reproducción automática, las recomendaciones algorítmicas, las notificaciones constantes y los indicadores de popularidad pueden favorecer el uso compulsivo.
Estudios internos identifican riesgos para adolescentes
Datos internos de Meta retomados por Béjar muestran que, entre usuarios de Instagram de 13 a 15 años, 21.4 % reportó experiencias de comparación negativa, 13.9 % recibió avances sexuales no deseados y 8 % estuvo expuesto a contenido relacionado con el suicidio durante la semana previa al estudio.
La investigación también señala que 93.8 % de los avances sexuales no deseados provino de personas desconocidas para los usuarios. Este porcentaje se refiere específicamente a ese tipo de interacción y no al conjunto de daños reportados.
El Gobierno federal sostiene que la discusión no debe limitarse a prohibir teléfonos, sino incluir educación digital, acompañamiento familiar y responsabilidades para las empresas que diseñan las plataformas.
Fotografía: Redes











