Estados Unidos levantó este 11 de septiembre la alerta extraordinaria de seguridad que mantuvo durante seis días en Nogales, Sonora, con lo que su personal puede retomar las actividades que habían quedado restringidas desde el pasado día 5. La medida termina después de que autoridades sonorenses mantuvieran operativos preventivos y reportaran que no contaban con información que permitiera corroborar un riesgo concreto para la población.
El gobierno estadounidense había limitado los desplazamientos de sus empleados en Nogales a movimientos esenciales únicamente durante las horas de luz, argumentando información relacionada con una amenaza. Sin embargo, Washington nunca hizo pública la naturaleza específica del riesgo ni precisó si estaba relacionado con grupos criminales, un posible ataque dirigido u otro escenario de seguridad.
Ante la alerta, la Mesa Estatal de Seguridad de Sonora estableció comunicación con la representación estadounidense para conocer el alcance de la medida. Las autoridades locales informaron que el Consulado confirmó la existencia del aviso, pero no les proporcionó información concreta que permitiera establecer un peligro determinado para la población. Pese a ello, corporaciones de los tres órdenes de gobierno mantuvieron vigilancia y operativos preventivos en Nogales y otras zonas de la entidad.
Durante los seis días que permaneció vigente la restricción extraordinaria, los cruces fronterizos y las actividades generales de Nogales continuaron sin una suspensión derivada de la alerta estadounidense. El retiro del aviso respalda el regreso a la operación habitual de su personal, aunque Estados Unidos tampoco ha explicado públicamente qué elemento cambió desde el 5 de septiembre para considerar que la medida especial ya no era necesaria.
El levantamiento tampoco significa que desaparezcan todas las advertencias estadounidenses sobre Sonora. El Departamento de Estado mantiene al estado en Nivel 3, correspondiente a “Reconsiderar viajar”, y conserva restricciones ordinarias para sus empleados en Nogales, incluyendo zonas autorizadas de desplazamiento y limitaciones para utilizar taxis, autobuses públicos o aplicaciones de transporte. Así, termina una alerta extraordinaria cuya amenaza nunca fue transparentada, mientras Sonora mantuvo vigilancia preventiva sin reportar elementos que confirmaran un riesgo específico para la población.
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