Los costos asociados al Museo Internacional del Barroco (MIB), el Centro Integral de Servicios (CIS) y las plataformas de San José Chiapa alcanzan referencias por alrededor de 32 mil millones de pesos, recursos que, bajo la comparación realizada por el Gobierno de Puebla, equivaldrían a aproximadamente 760 hospitales itinerantes con capacidad para acercar servicios médicos a distintas regiones del estado.
El tema surgió después de que El Ciudadano México preguntó al gobernador Alejandro Armenta sobre el llamado que realizó a las empresas vinculadas con los proyectos del CIS y las plataformas de San José Chiapa para que consideren donar hospitales itinerantes. La pregunta planteó si la propuesta permanecería como una invitación o si el gobierno buscaría convertirla en un compromiso concreto.
Durante su respuesta, el mandatario señaló que para 2027 Puebla todavía deberá destinar recursos públicos al pago de proyectos contratados mediante esquemas de Asociación Público-Privada y Proyectos para Prestación de Servicios. Explicó que estos compromisos fueron diseñados para mantener pagos durante varios años y que algunos aumentan hacia la parte final de los contratos.
Las cifras utilizadas para dimensionar esos compromisos colocan al Museo Barroco en 14 mil millones de pesos, al CIS en 7 mil millones y a las plataformas de San José Chiapa en 11 mil millones. En el caso del museo, Armenta sostuvo que originalmente la obra estaba considerada en aproximadamente 600 millones de pesos, pero el esquema financiero elevó considerablemente su costo.
Recursos alcanzarían para cientos de hospitales itinerantes
La comparación adquiere otra dimensión al trasladar esos montos al sector salud. Tomando como referencia un costo de 42 millones de pesos por hospital itinerante, los 14 mil millones del Museo Barroco equivaldrían a 333 unidades, mientras que los 7 mil millones del CIS representarían 166 hospitales y los 11 mil millones asociados a las plataformas permitirían adquirir alrededor de 261.
En conjunto, los tres proyectos representarían recursos suficientes para aproximadamente 760 hospitales itinerantes. Armenta explicó que este tipo de infraestructura permitiría ampliar la atención en regiones como la Sierra Negra, Sierra Norte, Sierra Nororiental, Mixteca y zona conurbada de Puebla, además de llevar procedimientos de bajo riesgo y servicios especializados a comunidades alejadas.
El gobernador aclaró además que sus señalamientos sobre las plataformas de San José Chiapa no están dirigidos contra Audi, sino hacia las empresas responsables de construir y financiar la infraestructura. Indicó que Puebla todavía deberá pagar 750 millones de pesos en 2027 y otros 750 millones en 2028 por este proyecto, antes de concluir el esquema vigente.
Frente a la pregunta de El Ciudadano México, Armenta confirmó que, por ahora, su propuesta permanece como un llamado a los empresarios. Planteó que quienes participaron en los proyectos del CIS y San José Chiapa podrían donar un hospital itinerante con siete u ocho quirófanos, como una forma de incrementar la capacidad médica del estado después de años de pagos relacionados con estas obras.
El contraste coloca en el centro una discusión sobre el destino de los recursos públicos: mientras Puebla mantiene compromisos financieros derivados de obras contratadas años atrás, el gobierno estatal plantea que cantidades similares podrían traducirse hoy en infraestructura médica móvil, quirófanos y atención directa para habitantes de las distintas regiones del estado.
Ilustración: Iván Rojas











