El municipio de San Andrés Cholula, encabezado por Guadalupe Cuautle Torres, enfrenta una crisis de abastecimiento de agua potable que se ha intensificado de manera particular en la colonia San Isidro, ubicada en la comunidad de Santa María Tonantzintla, donde la falta constante del vital líquido ha alterado la vida cotidiana de sus habitantes.
La situación está documentada en el informe “Desde una mirada ciudadana: Primer año de gobierno 2024-2027”, elaborado por el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim), en el que se evalúa el desempeño de los 10 municipios más poblados del estado de Puebla a partir de indicadores de servicios públicos, planeación y gestión gubernamental.
De acuerdo con el estudio, San Isidro es la colonia de San Andrés Cholula con mayores carencias en el suministro de agua potable, lo que obliga a las familias a racionar el recurso, modificar rutinas domésticas y destinar parte de sus ingresos al pago de pipas, un servicio que representa un costo adicional para los hogares y evidencia la incapacidad institucional para garantizar el acceso regular al agua.
Esta problemática coloca a San Andrés Cholula entre los municipios con mayores rezagos en materia hídrica, y pone en evidencia deficiencias estructurales en los organismos responsables del suministro, tanto de la concesionaria Agua de Puebla para Todos, también conocida como Concesiones Integrales, como del Sistema Operador de Agua Potable, Drenaje y Saneamiento de San Andrés Cholula, que atiende a las comunidades no incluidas en la concesión.
El informe detalla que Agua de Puebla para Todos presta el servicio en zonas urbanas y fraccionamientos con mayor densidad poblacional, mientras que el organismo municipal se encarga de comunidades como Santa María Tonantzintla, lo que fragmenta la gestión del recurso hídrico y dificulta una planeación integral del abastecimiento, especialmente en zonas con crecimiento urbano acelerado.
Asimismo, el Igavim advierte que la administración encabezada por Guadalupe Cuautle Torres carece de un programa de Gestión Integral del Recurso Hídrico, así como de una estrategia para la medición de la Huella Hídrica, herramientas fundamentales para diagnosticar el consumo, anticipar escenarios de escasez y diseñar políticas públicas sostenibles.
A estos rezagos se suma la inexistencia de programas para la conservación de los servicios ambientales, lo que, según el informe, refleja la ausencia de acciones orientadas a la protección de fuentes de agua, recarga de mantos acuíferos y preservación de ecosistemas, factores clave para garantizar el acceso al agua potable en el mediano y largo plazo.
Foto: Agencia Enfoque













