Puebla vuelve a colocarse en el centro del proyecto nacional Olinia, el primer vehículo eléctrico mexicano, luego de que durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum se confirmara que la entidad será clave en el desarrollo tecnológico y la fabricación de baterías de este modelo, cuya presentación oficial está prevista para el próximo 7 de junio.
Durante la exposición de avances, el director del proyecto, Roberto Capuano Tripp, destacó que Puebla ha sido sede de una parte fundamental del diseño y desarrollo del prototipo, con la participación de especialistas concentrados en instalaciones del Tecnológico Nacional de México en Puebla. El funcionario agradeció el respaldo del gobierno estatal y del director general del TecNM, Ramón Jiménez, al señalar que el estado ha acompañado el nacimiento de este proyecto tecnológico.
De acuerdo con lo presentado, más de 80 académicos y especialistas mexicanos participaron durante meses en el desarrollo de Olinia, con el objetivo de crear un vehículo eléctrico de bajo costo, diseñado para responder a las necesidades de movilidad en ciudades, comunidades y zonas con calles estrechas. La propuesta busca posicionar a México en el mercado de la movilidad eléctrica con una unidad accesible y adaptada al contexto nacional.
Uno de los puntos centrales para Puebla es que la planta de baterías sí se instalará en su territorio, aunque en una primera etapa algunos componentes del vehículo deberán importarse, debido a que México aún no cuenta con toda la cadena de producción necesaria. La presidenta explicó que el objetivo es sustituir gradualmente esas importaciones por fabricación nacional conforme avance el proyecto.
Puebla, sede tecnológica de Olinia
Roberto Capuano Tripp explicó que, aunque Puebla concentra el desarrollo tecnológico y la fabricación de baterías, todavía no existe una definición final sobre el estado donde se instalará la línea de ensamblaje del vehículo completo. Actualmente se mantienen conversaciones con distintos grupos industriales del país, por lo que la producción podría realizarse por partes o en más de una planta.
El proyecto tiene como meta iniciar la producción en serie en 2027, con una estimación inicial de 20 mil unidades, para posteriormente escalar hasta 50 mil vehículos en cuatro años. Además, se analiza su posible exportación a Centro y Sudamérica, debido a que las necesidades de movilidad en México son similares a las de países como Guatemala, Perú, Colombia, Chile y Argentina.
Entre las características adelantadas de Olinia destacan que será un vehículo 100% eléctrico, de bajo costo, con menor gasto de operación frente a unidades de combustión interna, carga mediante enchufe doméstico convencional y una velocidad máxima aproximada de 50 kilómetros por hora. También se ha señalado que el modelo fue pensado como una alternativa de movilidad urbana y comunitaria.
Otro de los retos será el marco regulatorio. De acuerdo con el equipo del proyecto, Olinia requiere una nueva categoría dentro de las Normas Oficiales Mexicanas, ya que actualmente no podría emplacarse ni como automóvil ni como motocicleta. Por ello, se trabaja en una norma que reconozca vehículos urbanos de baja y media velocidad.
En conjunto, el avance de Olinia representa para Puebla una oportunidad estratégica en innovación, desarrollo tecnológico e industria limpia. Aunque aún falta definir si la entidad también participará en el ensamblaje final, su papel en el diseño y fabricación de baterías ya la coloca como una pieza relevante dentro del proyecto mexicano de movilidad eléctrica.
Ilustración: Iván Rojas













