Comunidades del municipio de Zacatlán denunciaron que la expansión de la actividad minera para la extracción de feldespatos ha tenido un impacto negativo en el medio ambiente, provocando la destrucción de áreas verdes y la contaminación de agua.
La agrupación Tiyat Tlali Sierra Norte informó que la minería a cielo abierto ha dejado una huella de destrucción en Zacatlán de las Manzanas, y consideró a estas empresas una amenaza directa para el futuro del municipio.
De acuerdo con el colectivo, el lavado de feldespatos, mineral utilizado en la fabricación de vidrio y esmaltes, ha puesto en riesgo las cuentas hídricas de Zacatlán, debido al gran volumen de agua requerido en el proceso.
Actualmente existen al menos 10 concesiones vigentes para empresas dedicadas a esta actividad, que abarcan un total de mil 256 hectáreas, una extensión superior al predio ocupado por la planta armadora de Audi en San José Chiapa.
Aunque reconocen que los permisos fueron otorgados por el gobierno federal, señalaron que en algunos casos las mineras comenzaron a operar en terrenos sin claridad sobre su compra a ejidatarios. Además, hubo oposición de habitantes y ejidatarios, pero los proyectos avanzaron pese a las protestas.
El Anuario Estadístico de la Minería indica que México es el séptimo productor mundial de feldespatos, y que Puebla, gracias a Zacatlán, es el principal proveedor nacional de este mineral.
La agrupación anunció la realización de un encuentro ciudadano el próximo 26 de abril, con el objetivo de informar a la población sobre los impactos de la minería, especialmente en la zona alta del municipio.
Fotografía: Redes













