El 41 por ciento del total de casos de leucemia en menores de 20 años de edad registrados en los estados de Puebla y Tlaxcala fueron detectados en municipios ubicados en la Cuenca del Alto Atoyac, una de las regiones con mayor presión ambiental en el centro del país.
Así lo expone el Segundo Informe Estratégico de la Cuenca del Alto Atoyac, elaborado por la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación del gobierno federal, el cual analiza las vulnerabilidades que enfrenta la población derivadas de la contaminación del río Atoyac y sus efectos en la salud pública.
De acuerdo con el documento, del 1 de enero de 2021 al 15 de agosto de 2024, en los estados de Puebla y Tlaxcala se confirmaron un total de 486 casos de leucemia aguda en menores de 20 años de edad, lo que refleja la persistencia de esta enfermedad en la población infantil y juvenil de la región.
De ese total, 197 casos —equivalentes al 41 por ciento— corresponden a niños, adolescentes y jóvenes que residen en la región del Atoyac. En el caso de Puebla, esta distribución incluye municipios como Amozoc, Tlahuapan, San Andrés Cholula y Nealtican, entre otros, donde se ha identificado presencia de población afectada.
En cuanto a la distribución por edad, se detalla que de los 197 casos, 52 corresponden a menores de 5 años; 58 fueron detectados en niños de entre 5 y 9 años; 55 en el grupo de 10 a 14 años; y 32 en adolescentes y jóvenes de 15 a 19 años de edad.
El estudio señala además que los grupos más vulnerables dentro de este rango son los de 5 a 9 y de 10 a 14 años, ya que concentran la mayor parte de los casos registrados, lo que subraya la necesidad de atención médica oportuna y especializada.
Ante este panorama, el informe destaca la importancia de fortalecer los servicios de salud especializados dirigidos a la población infantil y adolescente en ambas entidades, con el objetivo de mejorar la detección temprana y el tratamiento de la enfermedad.
Asimismo, el documento advierte que la contaminación del río Atoyac está relacionada con diversas fuentes de presión ambiental, entre ellas la operación de rellenos sanitarios y tiraderos clandestinos ubicados en las cercanías del cuerpo de agua.
En el caso del estado de Puebla, se tienen identificados seis tiraderos clandestinos que actualmente representan un foco de contaminación para los mantos acuíferos de la región, lo que agrava la situación ambiental del área.
Aunado a ello, en esta misma zona de la entidad se encuentran tres rellenos sanitarios, los cuales, de acuerdo con el informe, han resultado insuficientes para evitar que los lixiviados se filtren en el subsuelo, contribuyendo así a la degradación ambiental de la cuenca.
Foto: Agencia Enfoque













