El Instituto Nacional de Antropología e Historia informó el hallazgo de pinturas rupestres y petrograbados en el estado de Hidalgo, como parte de los trabajos de salvamento arqueológico vinculados al proyecto del Tren México-Querétaro. Los vestigios fueron localizados en un sitio conocido como El Venado, en una zona cercana a cuerpos de agua y asentamientos actuales. Este descubrimiento se suma a otros registros arqueológicos que han surgido en el contexto de obras de infraestructura en el país.
De acuerdo con el instituto, se identificaron al menos 16 elementos entre petrograbados y pinturas rupestres, los cuales podrían datar de la prehistoria y del periodo Posclásico, comprendido entre los años 900 y 1521 d.C. Estas manifestaciones se encuentran en dos acantilados próximos al río Tula y la presa La Requena, en áreas cercanas a comunidades de Atotonilco de Tula y Tepeji del Río, lo que refuerza la relevancia histórica de la región.

Especialistas del proyecto señalaron que las pinturas habrían sido elaboradas con pigmentos de origen mineral o vegetal, mientras que los petrograbados presentan técnicas como el puntillismo, lo que permite establecer aproximaciones sobre su antigüedad y significado. Además, se indicó que algunas de estas representaciones podrían estar vinculadas con etapas tardías de la cultura tolteca, particularmente con el desarrollo de Tula en su fase final.
Tras el hallazgo, el INAH llevó a cabo un registro fotográfico y fotogramétrico detallado de las piezas, con el fin de documentarlas y facilitar su análisis comparativo con otros sitios de la región. Estas herramientas permitirán avanzar en la datación de los elementos y en la interpretación de su contexto cultural. El procedimiento forma parte de los protocolos de salvamento arqueológico implementados en proyectos de infraestructura.
En este contexto, las autoridades federales habían determinado previamente modificar el trazo original del Tren México-Querétaro para evitar afectar el sitio arqueológico, al considerar inviable el traslado de las pinturas rupestres. Esta decisión responde a la necesidad de preservar el patrimonio histórico frente a obras de gran escala, priorizando la conservación in situ de los vestigios encontrados.
Finalmente, el hallazgo pone de relieve la importancia de los trabajos de salvamento arqueológico en proyectos de desarrollo, al permitir identificar y proteger evidencia material de culturas antiguas. Las investigaciones continuarán para profundizar en el origen, significado y cronología de estas expresiones, en un esfuerzo por integrar este conocimiento al acervo histórico nacional sin comprometer su preservación.
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