La reunión entre autoridades de México y Estados Unidos en Palacio Nacional confirmó la continuidad de la cooperación bilateral en materia de seguridad, luego del encuentro entre la presidenta Claudia Sheinbaum y Markwayne Mullin, secretario del Departamento de Seguridad Interior estadounidense. La mandataria informó que ambas partes acordaron seguir trabajando de manera conjunta bajo un marco de respeto entre países.
El encuentro tuvo una duración aproximada de una hora y se realizó en la sede del Ejecutivo federal. La reunión forma parte de los canales de coordinación entre ambos gobiernos en temas de seguridad, migración y cooperación fronteriza, en un momento en que la relación bilateral atraviesa presiones por el combate al narcotráfico, las políticas migratorias y los señalamientos de autoridades estadounidenses contra funcionarios mexicanos.
En la reunión participaron integrantes clave de ambos gobiernos. Por parte de México estuvieron la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; el canciller Roberto Velasco; mandos de Defensa y Marina, así como integrantes del gabinete de seguridad. También asistieron el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, y Roberto Lazzeri, quien próximamente asumirá la representación diplomática mexicana en Washington.
Después del encuentro con Sheinbaum, Mullin tenía previsto sostener una mesa de trabajo con el gabinete de seguridad mexicano, con el objetivo de dar seguimiento a los mecanismos de colaboración ya establecidos. Entre los temas prioritarios se encuentran el intercambio de información, la seguridad fronteriza, el combate al tráfico de drogas, la atención a la migración y la coordinación frente a redes criminales transnacionales.
La reunión se desarrolla en un contexto de mayor tensión entre ambos países. El Gobierno mexicano ha insistido en que cualquier cooperación con Estados Unidos debe respetar la soberanía nacional y los procedimientos legales internos, especialmente ante presiones relacionadas con acusaciones de narcotráfico, solicitudes de detención y señalamientos que requieren pruebas suficientes para proceder judicialmente.
Aunque la agenda bilateral enfrenta diferencias, el encuentro con Mullin muestra que ambos gobiernos buscan mantener abiertos los canales institucionales de diálogo. Para México, la cooperación en seguridad también implica exigir corresponsabilidad a Estados Unidos en temas como el tráfico de armas, el consumo de drogas sintéticas y la protección de personas mexicanas en territorio estadounidense.
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