El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, flexibilizó las reglas para portar armas de fuego legalmente en espacios públicos, mediante un decreto que suspende una restricción vigente desde 2015.
La decisión llega apenas un mes después de que el mandatario asumiera el cargo con una agenda de seguridad centrada en combatir a grupos armados y organizaciones vinculadas con el narcotráfico. El cambio ocurre además en un país marcado por décadas de conflicto armado y una persistente presencia de estructuras ilegales en distintas regiones.
De acuerdo con el gobierno colombiano, la nueva disposición no modifica los requisitos para comprar armas legalmente. Las personas que busquen adquirirlas deberán cumplir con condiciones físicas, psicológicas y emocionales establecidas por las autoridades.
De la Espriella defendió la medida bajo el argumento de que los ciudadanos deben contar con herramientas para protegerse frente a la delincuencia. “La gente inocente no puede defenderse”, afirmó el presidente en un mensaje difundido en redes sociales.
Colombia mantiene un escenario de violencia y conflicto
La flexibilización de la portación ocurre en un contexto particularmente complejo. Colombia arrastra más de seis décadas de conflicto armado y más de 10 millones de víctimas, de acuerdo con las cifras citadas en la información de origen.
Aunque el Estado mantiene el control legal de las armas, distintas regiones enfrentan la presencia de grupos armados y un mercado ilegal que facilita el acceso a pistolas, fusiles y municiones.
El gobierno de De la Espriella también ha intensificado las operaciones militares contra organizaciones armadas, con bombardeos y despliegues terrestres. Estas acciones han generado cuestionamientos debido a la forma en que el mandatario ha mostrado públicamente los resultados de los operativos.
La nueva política abre así un debate sobre hasta dónde debe llegar la respuesta del Estado frente a la violencia y qué efectos puede tener una mayor disponibilidad de armas entre la población civil.
Seguridad y respaldo de Estados Unidos
La decisión ocurre mientras el gobierno colombiano fortalece sus vínculos con Washington. Este martes, De la Espriella recibió al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante una visita oficial.
El encuentro se desarrolla mientras Colombia enfrenta el desafío de contener a organizaciones armadas y reducir la influencia del narcotráfico, al tiempo que el gobierno apuesta por una estrategia de seguridad más dura.
Fotografía: X












