El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció la incorporación de Perú al Escudo de las Américas, una alianza promovida por el gobierno de Donald Trump para coordinar acciones regionales frente al crimen organizado, el narcotráfico y otras amenazas transnacionales.
El anuncio se dio al inicio de una gira de Rubio por Colombia, Ecuador y Perú. El funcionario explicó que Washington busca reforzar la cooperación en seguridad con gobiernos latinoamericanos y destacó que Perú también cuenta ahora con la condición de aliado importante extra-OTAN.
La adhesión había sido planteada previamente por la presidenta peruana, Keiko Fujimori, quien desde el comienzo de su mandato manifestó interés en integrar al país a este esquema de intercambio de información y coordinación contra redes criminales.
Rubio sostuvo que la estrategia estadounidense pretende combinar seguridad con una mayor relación económica. En el caso peruano, señaló como prioridad las inversiones en sectores considerados estratégicos, entre ellos la minería y los minerales críticos.
Estados Unidos refuerza vínculos económicos con Perú
El secretario de Estado recordó que ambos países firmaron un memorando relacionado con minerales críticos y destacó inversiones estadounidenses destinadas al sector minero peruano, con el argumento de impulsar empleos, ingresos fiscales y cadenas de suministro más seguras.
Rubio también cuestionó la presencia económica de China en Perú. Desde la postura de Washington, algunos proyectos respaldados por empresas estatales chinas pueden generar riesgos de transparencia, manejo de datos y dependencia. Estas afirmaciones forman parte de la competencia geopolítica entre ambas potencias por ampliar su influencia económica en América Latina.
El funcionario añadió que Estados Unidos busca profundizar su coordinación con Colombia y Ecuador bajo un modelo regional de seguridad, cooperación fronteriza y combate a organizaciones criminales.
Con la incorporación de Perú, el Escudo de las Américas amplía su presencia en Sudamérica, mientras Washington fortalece simultáneamente sus vínculos políticos, de seguridad y económicos con gobiernos de la región, especialmente en sectores considerados clave para su estrategia continental durante los próximos años.
Fotografía: Redes












