Una jueza vinculó a proceso a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” por su presunta participación en el multihomicidio de Jonathan Meléndez, integrante de Camilo Séptimo, su esposa Ana Paula, su hija Sofía, de tres años, Aleyda Romero, trabajadora del hogar, y Nala, la mascota de la familia, ocurrido en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
La resolución se dictó este 9 de septiembre, después de que la autoridad judicial analizó los datos de prueba presentados por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) durante la audiencia. Ambos permanecerán bajo prisión preventiva en el penal de Barrientos mientras continúa el proceso penal.
La Fiscalía atribuye a los imputados delitos relacionados con homicidio calificado e interrupción del embarazo, debido a que Ana Paula tenía cuatro meses de gestación al momento de los hechos. En el caso de Diego Sebastián, también existe una imputación relacionada con la muerte de la mascota de la familia por crueldad contra seres sintientes.
Fiscalía presentó decenas de datos de prueba
Durante las audiencias, el Ministerio Público expuso decenas de elementos para sustentar su acusación, entre ellos testimonios, registros de cámaras de seguridad, dictámenes periciales y otros indicios recabados durante la investigación. Reportes periodísticos señalan que la Fiscalía reunió entre 60 y 70 datos de prueba.
Diego Sebastián mantenía una relación comercial con Jonathan Meléndez, situación que forma parte de las líneas que investigan las autoridades. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó días antes que existieron exigencias económicas previas al crimen: “Lo que sí es un hecho es que estaba exigiendo dinero”.
Los hechos ocurrieron el 1 de septiembre en Atizapán de Zaragoza. Tras el crimen, autoridades estatales y federales desplegaron acciones que derivaron en la detención de Diego Sebastián y Gerardo durante las horas posteriores.
Con la vinculación a proceso, la investigación continuará para determinar las responsabilidades penales correspondientes. La resolución no equivale a una sentencia, por lo que ambos imputados conservan la presunción de inocencia mientras no exista una decisión judicial definitiva.
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