Diversos activistas, influencers y empresas mediáticas han iniciado demandas millonarias contra la oficina de propaganda internacional de Israel, al asegurar que participaron en campañas de comunicación vinculadas a la guerra en Gaza sin recibir los pagos prometidos. Según reportes difundidos por el medio Middle East Eye, los reclamos surgen tras trabajos realizados para respaldar la narrativa israelí después del conflicto que estalló en octubre de 2023.
Información publicada por el diario económico israelí Calcalist indica que varias compañías privadas y promotores digitales formaron parte de la estrategia conocida como Hasbará, el aparato de diplomacia pública utilizado por Israel para defender su postura internacional. De acuerdo con los demandantes, prestaron servicios durante los primeros meses de la guerra tras el ataque liderado por Hamas el 7 de octubre, pero los pagos comprometidos no se concretaron.
Entre quienes presentaron reclamos figuran dos empresas que elaboraron estudios y coordinaron acciones de activismo en Europa para funcionarios israelíes, las cuales en conjunto exigen cerca de dos millones de shekels. Una de estas compañías incluso instaló un estudio destinado a entrevistas del primer ministro Benjamin Netanyahu y del entonces ministro de Defensa Yoav Gallant.
Otra firma señalada en el informe, Intellect, reclama más de 1.5 millones de shekels a la oficina del primer ministro. Según la documentación citada, la empresa financió vuelos hacia La Haya para activistas que buscaban contrarrestar protestas pro-palestinas durante audiencias judiciales relacionadas con el conflicto.
El exvocero gubernamental Eylon Levy, conocido por su presencia mediática en redes y medios internacionales, también ha señalado que existen pagos pendientes por su participación en estas iniciativas. No obstante, de acuerdo con un portavoz citado por Middle East Eye, el exfuncionario habría optado por no sumarse a las acciones legales tras desistir de intentar cobrar, aunque continúa participando en actividades de hasbará.
El informe también apunta que tras el inicio del conflicto se recurrió a decenas de activistas y contratistas externos para reforzar las campañas de diplomacia pública, debido a la falta de personal en la estructura oficial. En este contexto, la oficina del primer ministro reconoció la existencia de irregularidades en los procesos de contratación, mientras el gobierno mantiene inversiones de cientos de millones de shekels en iniciativas internacionales destinadas a responder a las acusaciones relacionadas con la guerra en Gaza.
Foto: Redes













