El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, reconoció que él y miembros de su administración han recibido amenazas derivadas de los operativos de seguridad implementados contra grupos delictivos en la entidad, particularmente aquellos relacionados con el robo de combustible, el cobro de piso y actividades del crimen organizado.
Durante una entrevista, el mandatario estatal sostuvo que las acciones encabezadas por la Secretaría de Seguridad Pública han generado reacciones de organizaciones criminales que, afirmó, “se habían apoderado del caos y el desorden”. No obstante, aseguró que en Puebla no existe omisión ni complicidad frente a estos fenómenos delictivos.
“Sí hemos sido amenazados y es de la opinión pública, pero entendemos que es parte de nuestra tarea”, expresó el mandatario, al insistir en que su gobierno mantendrá la estrategia de combate frontal a la delincuencia.
Armenta destacó que el fortalecimiento operativo de las corporaciones de seguridad ha permitido avanzar en resultados concretos, entre ellos la incorporación de dos helicópteros para labores de vigilancia y reacción, así como el trabajo coordinado con fuerzas federales como la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional.
El gobernador aseguró que, como resultado de esta coordinación, se han localizado y desmantelado espacios presuntamente utilizados para la elaboración de drogas, además de reforzar operativos en zonas identificadas con alta incidencia delictiva, como el Mercado Morelos, donde recientemente fueron detenidos presuntos integrantes de grupos criminales.
Entre los casos que resaltó, mencionó la captura de Roberto N., alias “El Bukanas”, señalado por autoridades como un presunto operador vinculado al robo de combustible y relacionado con estructuras criminales que operaban desde hace más de una década en la región.
Asimismo, informó que, en lo que va de la administración estatal, se han concretado más de 9 mil 500 detenciones por diversos delitos, resultado —dijo— de la coordinación con entidades vecinas como Tlaxcala, Veracruz, Oaxaca, Hidalgo y la Ciudad de México, mediante intercambio de información entre fiscalías.
Reitera política de “cero impunidad”
En otro tema, el mandatario estatal afirmó que en su administración existe una política de “cero tolerancia a la impunidad”, al asegurar que todas las denuncias ciudadanas son investigadas sin excepciones, incluso cuando involucran a funcionarios o personas cercanas al poder.
Afirmó que ningún integrante de su entorno familiar o del servicio público tendrá privilegios frente a la ley y advirtió que cualquier acto de corrupción será sancionado conforme al marco legal.
Como parte de estas acciones, indicó que derivado de auditorías realizadas en el sector educativo existen más de 40 exservidores públicos detenidos o sujetos a proceso, mientras que alrededor de 400 trabajadores son investigados o suspendidos por presuntas irregularidades administrativas.
Respecto a la infraestructura urbana, Alejandro Armenta reconoció que el nuevo esquema de pavimentación impulsado por su gobierno será evaluado durante la próxima temporada de lluvias, aunque afirmó que se cuenta con maquinaria suficiente para atender posibles afectaciones de forma inmediata.
Detalló que la meta estatal contempla la pavimentación de 28 mil calles durante este año, una cifra superior a las obras realizadas en ejercicios anteriores, con supervisión permanente para garantizar su resistencia ante fenómenos climáticos.
Foto: Agencia Enfoque













