Los bombardeos israelíes contra el sur de Líbano dejaron al menos 16 personas muertas y 14 heridas entre la noche del lunes y la mañana del martes, de acuerdo con fuentes médicas y de seguridad libanesas.
Uno de los ataques más letales ocurrió en la aldea de Kfardounine, donde un bombardeo aéreo contra una vivienda provocó la muerte de seis personas y dejó siete lesionadas.
El Centro de Operaciones de Emergencia de Salud Pública de Líbano informó que un ataque en la ciudad de Nabatieh alcanzó a un equipo de defensa civil que realizaba labores de rescate. El saldo fue de dos paramédicos muertos y una trabajadora de emergencias herida.
La persona que intentaban auxiliar también falleció. En un comunicado, el Ministerio de Salud libanés sostuvo que este hecho constituye una muestra adicional de la violación del derecho internacional humanitario por parte de Israel.
En Doueir, un dron israelí atacó un vehículo que transportaba a un herido hacia un hospital. El bombardeo dejó tres personas muertas, según reportes de medios locales.
Otro ataque con dron, cerca de la ciudad de Tiro, mató a un ciudadano sirio e hirió a su esposa. En Jibchit, nuevos bombardeos causaron la muerte de tres personas más y dejaron cuatro heridas.
Desde el 2 de marzo, los ataques israelíes han dejado 2 mil 882 personas muertas y 8 mil 768 heridas en territorio libanés, de acuerdo con el Ministerio de Salud.
Fuentes libanesas denunciaron además que tropas israelíes ingresaron a Deir Mimas, donde colocaron explosivos en una estación de bombeo de agua alimentada con energía solar, provocando graves daños a infraestructura civil.
En Bint Jbeil, fuerzas israelíes también destruyeron varias viviendas, según fuentes de seguridad del país.
Como respuesta, Hezbollah informó que lanzó cohetes y drones contra posiciones del ejército israelí en la zona fronteriza.
La nueva escalada militar ocurre pese al alto al fuego vigente desde abril, en un contexto regional marcado por las tensiones entre Israel, Irán y sus aliados.
Fotografía: Redes













