La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) atendió 92 quejas presentadas por integrantes de la comunidad universitaria durante el último año, como parte de sus mecanismos institucionales de atención y seguimiento a posibles vulneraciones de derechos del alumnado y del personal docente dentro de la institución.
Entre los principales motivos de inconformidad estuvieron los lineamientos antisoborno, las faltas de respeto, el acoso sexual, el derecho de petición e información y el hostigamiento laboral, lo que llevó a las personas afectadas a presentar quejas ante la Defensoría de los Derechos Humanos de la máxima casa de estudios.
El informe muestra que los reportes provinieron principalmente de estudiantes, con 60 casos; le sigue el personal académico, con 20, y personal ajeno a la institución, con 12 incidentes notificados a las instancias correspondientes.
Asimismo, el documento evidencia que estas problemáticas afectan principalmente a las mujeres, quienes concentraron el 76.1 % de las quejas (70 casos), mientras que los hombres representaron el 23.9 % (22 expedientes).
El principal motivo reportado fueron las faltas de respeto, con 77 incidentes, seguido del acoso sexual (7 casos) y el hostigamiento laboral (6 casos), posicionándose como las principales causas de inconformidad entre el alumnado y el personal académico.
Derivado de las investigaciones a cargo del área de Derechos Humanos, la BUAP dio atención favorable a 29 casos al considerar que la pretensión de las personas quejosas fue cumplida o resuelta por la institución. En tanto, 18 casos fueron canalizados y solventados por otra instancia o dependencia, mientras que en 11 se logró una conciliación entre las partes involucradas.
Por otro lado, nueve expedientes fueron desechados por falta de interés jurídico, en seis no se encontró violación a derechos humanos y otros 19 continúan en trámite y bajo investigación para determinar o deslindar responsabilidades.
La BUAP destaca que, a través de la Defensoría de los Derechos Humanos, se busca fortalecer la cultura de paz y mediación en la comunidad universitaria, además de garantizar la protección de los derechos humanos y universitarios de todas las personas integrantes de la institución.
Foto: Agencia Enfoque













