China respondió a las críticas del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante su gira por Colombia, Ecuador y Perú, y defendió la relación que mantiene con América Latina frente a los cuestionamientos de Washington sobre su creciente presencia económica en la región.
La Embajada de China en Perú sostuvo que los países latinoamericanos tienen derecho a elegir libremente a sus socios comerciales y políticos. Además, rechazó que Beijing condicione sus vínculos con la región o busque obligar a los gobiernos a tomar partido entre las principales potencias.
La reacción surgió después de que Rubio cuestionara proyectos respaldados por empresas chinas y advirtiera sobre posibles riesgos para la transparencia, el cumplimiento de marcos legales y la seguridad de los datos.
El secretario estadounidense colocó además la presencia de China dentro de una discusión geopolítica más amplia sobre la influencia de potencias externas en el hemisferio, mientras Washington busca fortalecer sus alianzas económicas, comerciales y de seguridad con gobiernos sudamericanos.
Beijing rechazó esa interpretación y sostuvo que su cooperación regional responde principalmente a intereses económicos y de desarrollo, sin pretender intervenir en las decisiones internas de otros países.
Perú, pieza clave en la competencia entre China y Estados Unidos
La disputa tiene especial relevancia en Perú, donde China ha consolidado una importante presencia en comercio, minería e infraestructura estratégica. De acuerdo con su representación diplomática, Beijing mantiene una cartera de inversiones cercana a 30 mil millones de dólares y lleva 12 años como principal socio comercial del país.
Uno de los principales puntos de tensión es el puerto de Chancay, desarrollado con participación de la naviera estatal china Cosco. Para Washington, proyectos de esta magnitud no solo tienen importancia económica, sino que pueden adquirir relevancia geopolítica por su ubicación, control de rutas comerciales y manejo de infraestructura estratégica.
Rubio también ha contrastado el modelo de inversión estadounidense con el de empresas vinculadas al Estado chino, mientras Beijing asegura que sus inversiones cumplen con la legislación peruana.
La llegada del funcionario estadounidense a Lima coloca así a Perú en el centro de una creciente competencia entre Washington y Beijing por comercio, inversiones e influencia política en América Latina.
Fotografía: Redes












