Estudiantes de la BUAP impulsan una campaña de divulgación para advertir sobre la resistencia a los antibióticos, un problema de salud pública que avanza de forma silenciosa por prácticas como la automedicación, el uso incorrecto de dosis y la interrupción de tratamientos médicos.
Gabriel de Jesús López Amador y Estefanía Ramírez Dinorín, alumnos de la Facultad de Medicina de la BUAP, desarrollaron el proyecto “Más allá de los antibióticos: el desafío de la multirresistencia”, bajo la asesoría de la doctora Norarizbeth Lara Flores, con el objetivo de acercar información científica a la población de manera clara, visual y didáctica.
La iniciativa busca explicar cómo las bacterias pueden volverse resistentes cuando los antibióticos se utilizan sin supervisión médica o cuando los tratamientos no se concluyen en tiempo y forma. De acuerdo con los estudiantes, este fenómeno ya es considerado una “pandemia silenciosa”, pues no paraliza ciudades ni llena hospitales de forma repentina, pero se mantiene presente todos los días y se asocia con millones de muertes anuales en el mundo.
Para hacer comprensible el tema, los universitarios recurrieron a maquetas de fármacos, ejemplos visuales y una botarga de bacteria. Uno de los recursos centrales fue comparar a una bacteria multirresistente con un zombi protegido por una armadura, una imagen pensada para que niñas, niños, jóvenes y adultos mayores pudieran entender cómo ciertos microorganismos dejan de responder a los tratamientos disponibles.
El proyecto también advierte que el abuso o mal uso de antibióticos puede llevar a un escenario grave: infecciones comunes podrían quedarse sin medicamentos efectivos para combatirlas. Por ello, los estudiantes insistieron en la importancia de no automedicarse, respetar las dosis indicadas y completar los tratamientos prescritos por profesionales de la salud.
La propuesta fue reconocida con Mención Honorífica en Infomatrix Puebla 2026, dentro de la categoría de Divulgación Científica. Más allá del premio, los estudiantes plantean que la investigación médica debe llegar a la población para ayudarle a tomar mejores decisiones sobre su salud, especialmente frente a un problema que avanza sin ruido, pero con consecuencias cada vez más serias.
Foto: BUAP













