El gobierno federal y autoridades de Guerrero desplegaron un amplio operativo de seguridad en la región de Chilapa luego de varios días de bloqueos, enfrentamientos armados y desplazamiento de familias. La Secretaría de Gobernación informó que las fuerzas estatales y federales retomaron el control de la zona tras restablecer el diálogo con pobladores, quienes finalmente permitieron el ingreso de corporaciones de seguridad al corredor comunitario afectado por la violencia.
La intervención ocurre después de jornadas de tensión marcadas por bloqueos carreteros, presencia de grupos armados y desplazamiento de habitantes de comunidades como Alcozacán y Coatzingo. Las autoridades reportaron atención médica, entrega de alimentos y medidas de seguridad para familias que abandonaron sus hogares, mientras continúa el monitoreo de la situación en distintos puntos de la región.
Como parte del operativo fueron desplegados 690 elementos del Ejército Mexicano, 400 integrantes de la Guardia Nacional y 200 policías estatales, además de helicópteros, ambulancias y personal médico. El despliegue refleja la dimensión de la crisis de seguridad registrada en Chilapa, donde los enfrentamientos recientes obligaron a reforzar la presencia institucional para recuperar el control territorial y atender a la población afectada.
La Secretaría de Gobernación informó que alrededor de 120 personas desplazadas decidieron permanecer en sus comunidades y no ser trasladadas a albergues. Ante ello, las autoridades entregaron colchonetas, cobertores, generadores de energía e insumos básicos, además de mantener atención médica para las seis personas lesionadas reportadas hasta el momento en hospitales del IMSS-Bienestar.
El operativo también permitió liberar la carretera estatal Chilapa de Álvarez-José Joaquín de Herrera y otros caminos secundarios que permanecían bloqueados desde hace varios días. La Comisión Federal de Electricidad restableció el suministro eléctrico en la zona, con lo que también regresaron los servicios de internet y telefonía, elementos clave para recuperar comunicación y movilidad en las comunidades afectadas.
En Chilpancingo fue instalado un Centro de Mando encabezado por la gobernadora Evelyn Salgado y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, junto con mandos militares, navales y representantes de seguridad federal. La coordinación entre fuerzas estatales y federales busca contener una crisis que volvió a exhibir el impacto de la violencia armada y el desplazamiento forzado en Guerrero, una entidad golpeada desde hace años por disputas criminales y fragilidad institucional.
Foto: Redes













