El gobierno de Donald Trump anunció este jueves 5 de noviembre una nueva ofensiva económica contra Cuba, al ampliar las sanciones estadounidenses hacia sectores estratégicos de la isla, en medio de una crisis energética que afecta directamente a su población.
El Departamento del Tesoro autorizó medidas contra actividades vinculadas con la tecnología, la electrónica, la industria manufacturera y el transporte marítimo, mientras Washington incorporó a su lista de restricciones a ocho entidades y dos personas.
Además, cinco embarcaciones fueron identificadas como bienes bloqueados, una decisión que incrementa la presión sobre las operaciones comerciales y de transporte relacionadas con la economía cubana.
Washington amplía la presión económica pese al rechazo internacional
La administración estadounidense justificó las restricciones mediante acusaciones sobre presuntas actividades ilícitas del gobierno de La Habana, así como supuestos vínculos con redes petroleras, empresas estatales y proveedores chinos.
Sin embargo, estas acusaciones corresponden a la postura de Washington y no constituyen, por sí mismas, una demostración judicial de responsabilidad.
Las disposiciones se sustentan en la Orden Ejecutiva 14404, aprobada en mayo de 2026, que permite sancionar a determinadas personas y organizaciones extranjeras relacionadas con actividades consideradas amenazas para Estados Unidos.
El endurecimiento de estas medidas ocurre cuando Cuba enfrenta dificultades de abastecimiento, apagones prolongados y restricciones energéticas, problemas agravados por las limitaciones estadounidenses al suministro de combustible.
La decisión también contrasta con el pronunciamiento de la Asamblea General de Naciones Unidas, que el pasado 28 de octubre volvió a reclamar el levantamiento del embargo económico contra la isla.
En aquella votación, 130 países respaldaron el llamado a eliminar las restricciones, frente a 17 votos contrarios y 25 abstenciones.
Mientras Washington insiste en ampliar su política de sanciones, Cuba continúa enfrentando obstáculos comerciales y financieros que afectan sus posibilidades de recuperación económica y el bienestar de sus habitantes.
Fotografía: Redes












