Alrededor de 40 colectivos, organizaciones comunitarias y agrupaciones sociales de Tlaxcala manifestaron su rechazo a los Polos de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar (PODECIBI) y a esquemas privados para el manejo de residuos, en medio de la reorganización que enfrenta el estado tras el cierre del sitio de disposición final Morelos, en Atlangatepec. Las agrupaciones plantearon como alternativa avanzar hacia un modelo denominado Basura Cero, enfocado en reducir la generación de desechos y recuperar materiales aprovechables.
Mediante un posicionamiento de la Asamblea Comunitaria Socioambiental de Tlaxcala, las organizaciones propusieron que los municipios elaboren planes integrales de gestión de residuos con participación ciudadana, acompañados de mecanismos para separación, reciclaje, composta y disminución del consumo de productos desechables. También solicitaron incorporar a especialistas, comunidades y personas dedicadas a la pepena en la construcción de nuevas estrategias para atender la problemática.
Organizaciones piden mayor participación comunitaria
Los colectivos cuestionaron que la respuesta a la saturación y cierre de los sitios de disposición final dependa principalmente de contratar espacios privados para recibir la basura, al considerar que esta modalidad puede incrementar los costos para los municipios. La Secretaría de Medio Ambiente ha presentado diferentes opciones de disposición a los ayuntamientos, mientras que el Gobierno estatal ha señalado que la recolección, traslado y disposición final de los residuos corresponde constitucionalmente a los gobiernos municipales.
El pronunciamiento también retomó el caso del PODECIBI proyectado en San Pedro Ecatepec, Atlangatepec, cuya construcción fue cancelada en octubre. El Gobierno estatal informó entonces que estudios técnicos determinaron que el predio era ambientalmente viable, aunque las necesidades de infraestructura y adecuación elevarían los costos del proyecto; previamente, habitantes de la región habían manifestado inquietudes sobre sus posibles impactos.
La postura surge mientras Tlaxcala enfrenta ajustes en la recolección después del cierre del relleno Morelos el 31 de octubre, situación que provocó suspensiones y restricciones del servicio en diferentes municipios. Ante este escenario, las organizaciones pidieron que las soluciones futuras incluyan información pública, estudios ambientales, consultas con las comunidades y estrategias encaminadas a disminuir la cantidad de basura que llega a los sitios de disposición final.
Fotografía: Redes












